Nancy Nápoles es presidenta municipal de Tenancingo, en el estado de México, militante de MORENA, el partido obradorista, y en el Ayuntamiento descubrieron un desfalco de 40 millones de pesos.
Entonces, su imaginación alcanzó para disimular un secuestro, con su imaginación guinda y marrón, inventó su autosecuestro, en alianza con su esposo, cuñado y un amigo.
Ahora, Nancy Nápoles es sometida a proceso penal en arraigo domiciliario durante seis meses, en tanto, el juicio penal sigue su paso, acusada de presunta simulación de su plagio.
¡Ay los Morenos!
Hasta donde se sabe y recuerda, si recuerda y sabe bien, nunca en los más de setenta años del PRI en el poder público un político se autosecuestró para arañar el erario con una lanita.
El gran montaje y eso que el expresidente Andrés Manuel López Obrador, siempre aseguraba que los Morenos “no somos iguales”.
En Tenancingo, parte de la población con un mitin frente a palacio, simplemente, reclamando su renuncia.
¡Ay, el cacareo de la ética política!
¡Ay, “los golpes de pecho” declarándose honestos y transparentes!
Pero, bueno, lo retrata la Biblia: “En la viña del Señor”… hay de todo.
Lo dijo Unamuno: “Nada de lo humano es ajeno”.
Lo dice el adagio ranchero: “De que los hay… los hay”.

