En la Ciudad de México, el primer caso en el país hoy, hoy, hoy, de un perrito con el gusano barrenador.
Es un dóberman de 12 años de edad.
En el barrio de Topilejo, en la alcaldía Tlalpan, al sur de la Ciudad de México.
Por lo pronto, operativo oficial como prevención, ajá.
Uno: Desinfectar la vivienda donde habitaba.
Dos: Desinfectar la zona.
Tres: Brigadas de rastreo epidemiológico.
Cuatro: Protocolo de respuesta inmediata.
Y cinco: Vigilancia permanente.
Y es “un caso aislado” dice la autoridad.
La leyenda que el año 1991 la plaga del gusano barrenador… fue erradicada en el país.
Pero… ahí sigue.
Y ahora, del ganado a los perritos.
La amenaza, claro, de brincar a los humanos.
En su momento cuando el COVID apareció en una región rural en el otro extremo del mundo, la mitad de las tribus políticas y la otra mitad proclamaron que nunca, jamás, llegaría a México.
“Ta’gueno”.

