La señora Rocío Norma Nahle “ha tirado su espada en prenda” por el secretario de Salud y diputado federal de Cuitláhuac García Jiménez, Roberto Ramos Alor.
Las madres de los niños internados en la Torre Pediátrica inculparon a Ramos Alor del abandono en el Hospital Infantil, incluso, de la escasez de medicinas.
Las madres, por ejemplo, “boteando” en la calle para juntar dinero y comprar las medicinas para los hijos con cáncer.
Un pendiente de la medicina social en Veracruz.
Grave pendiente.
Entonces, las madres evidenciaron a Ramos Alor, pero Ramos Alor tiene madrina de peso y con peso.
Todo, porque en el bienio de Miguel Ángel Yunes Linares, Ramos Alor asistió a un evento político de Nahle en Coatzacoalcos, donde era funcionario en el hospital civil.
Así, fue regañado por la gente de Yunes… según reveló, ajá, y, desde entonces, protegido por “La señora de Zacatecas”.
Ramos Alor, aquel para quien a los periodistas ningún chile les embona…
Ramos Alor, cesado en la secretaría de Salud.
Ramos Alor, incómodo con la curul federal mejor renunció y renunció cuando ya tenía amarrado otro cargo público en el IMSS.
Claro, con el cabildeo político de la señora Nahle.
Ya nada más falta que el doctor de Coatzacoalcos sea incluido en la prelista de aspirantes y suspirantes a la candidatura a gobernador de Veracruz en el año 2030…

