En Veracruz, como en otras partes del país, hogares enlutados.
Trabajadores migrantes en Estados Unidos, muertos, fallecidos cuando estaban presos en cárceles de la policía migratoria.
Entre ellos, dos paisanos de Veracruz: Héber Sánchez, de 34 años de edad, de Las Choapas, tenía dos años en E.U., fue arrestado en Atlanta, manejaba un automóvil y no tenía licencia. A las 2 de la mañana del 14 de enero, los compañeros lo descubrieron atado a la litera de su celda con una cuerda en el cuello.
Alberto Gutiérrez, 48 años de edad, llevaba 25 años trabajando en EU., fue detenido en California por carecer del permiso oficial para permanecer en aquel país. Pasó dos meses en una cárcel de la migra. En la cárcel empezó a sentirse mal, fiebre, dolores en la cabeza y la garganta, mareos y dolor corporal. Lo llevaron a un hospital y murió.
Otros mexicanos fallecidos en EU: Roger Pérez, de 19 años de edad, originario de San Juan Chamula, Chiapas; el más joven; José Guadalupe Ramos, 52 años de edad, de Guanajuato; Alejandro Cabrera, 49 años de edad, de Guanajuato y Lorenzo Salgado, 52 años de edad, sin data.
Gran reportaje en El País de la periodista Beatriz Guillén.
Todos ellos, empleados como albañiles, meseros, trabajadores en lavanderías, restaurantes y en el campo.
Los trabajos, decía Vicente Fox Quesada, que hasta “los negros” evaden.
Todos ellos, huyendo de un país en el desempleo y el subempleo y con salarios deplorables y miserables.

