BANDERAZO DE SALIDA: Buenos días, muy buenos días, Salvador Díaz Mirón Ibáñez… El gran poeta del estado de Veracruz… (1853/1928)… Más, mucho más famoso que el papantleco Manuel Maples Arce con su Estridentismo… Aquí estoy, poeta, de pie y a tus pies frente a tu monumento de siete metros en la avenida con tu nombre en la ciudad jarocha… Desde el alba te miro y admiro… Y es lo mínimo que puede hacerse luego de que tu colega francés, Víctor Hugo, te enalteció… Y después de que Octavio Paz Lozano, Nobel de Literatura, definió tu palabra como “una gran aventura verbal”… Tu palabra como tú… Igual, igualita a tu carácter, temperamento y bilirrubina… Altiva… Soberbia… Gallarda… Soberana en el reino poético… Además, una admiración sin límites porque fuiste periodista, político y maestro en el antiguo Ilustre Instituto Veracruzano, allí donde en una mañana de clases tomaste el borrador y lo lanzaste contra un estudiante incumplido y lo descalabraste…
CURVA PELIGROSA: Tú eres, poeta, la perfección literaria… Y aun cuando estuviste preso por órdenes del dictador Porfirio Díaz Mori luego de matar a un jarocho por la espalda que te ofendió despotricando palabras soeces, tu dignidad por encima de todo… Y de todos, entre ellos, tus enemigos, tus adversarios, tus opositores, los envidiosos a tu inteligencia incandescente… Buenos días, poeta, que hasta en tu estatua eres brioso y bronco… Incluso, peleonero… El escultor mexicano Juan Fernando Olaguíl, el mismito que esculpió a Diana Cazadora para instalarse en la Ciudad de México, te cinceló “a imagen y semejanza”… A tono con la versión “las palabras (tus palabras) son pescaditos de oro”… Poeta, la devoción por ti cada vez más inmaculada…
AUTOPISTA DEL SUR: Poeta, flechador del alba… Guerrero de la palabra… Dios de la poesía íntima y amorosa… Fuiste, poeta, tan famoso, por ejemplo, como Ernesto el Che Guevara, quien de acuerdo con el intelectual francés Regis Debray, con su estatura de gigante se podía trepar en sus hombros para crecer en el mundo social y político… En tu estatua coloco en el alba, antes del amanecer, una veladora y un ramo de crisantemos y orquídeas, las flores más bellas, en honra al único libro que reconociste como de tu autoría… Lascas… El libro donde incluiste el famoso poema “A Gloria”… “¡Confórmate, mujer, hemos venido/ a este valle de lágrimas que abate/ tú como la paloma para el nido/ Y yo como león para el combate!”… Por eso, poeta, Víctor Hugo reconoció tu prosa precisa y preciosa… Nunca, poeta, nos cansaremos de admirarte y amarte con devoción religiosa…
AUTOPISTA DEL NORTE: Los políticos de Veracruz te honraron en su tiempo… En 1841, el alcalde, filósofo Guillermo H. Rodríguez (maestro jubilado de la UNAM en la materia de Filosofía), te promovió… En 1951, el gobernador Marco Antonio Muñoz Turnbull esgrimió la posibilidad de una estatua para ti… Y el 12 de junio del año 1955 tu estatua (diseñada por el célebre escultor mexicano Juan Fernando Olaguíbel) fue develada por el presidente municipal don Arturo Llorente González… 400 metros cuadrados de piedra recinto y chiluca de origen volcánico y color negro fueron utilizadas… Siete metros de altura… Y, poeta, en la ciudad jarocha existen otras estatuas… Una, de Manuel Ávila Camacho… Otra, de Miguel Alemán Valdés… Otra, de Venustiano Carranza… Otra, pero chiquita, del Sumo Pontífice, Juan Pablo II (por visitar Veracruz)… Incluso, de Cuauhtémoc, el emperador azteca… Incluso, una estatua del dictador Porfirio Díaz Mori refundida en una bodega de la Administración Portuaria porque Miguel Alemán Velasco se opuso a su instalación… Pero tu estatua, poeta, significa el altar patrio del templo jarocho…
RECTA FINAL: Poeta, gran poeta: fuiste diputado federal y como todos los políticos automáticos deseando el siguiente cargo público soñaste con la gubernatura… Entonces, y para ganar méritos, te fuiste al sur de Veracruz anunciando que atraparías a “Santanón”, el famoso bandolero Santana Rodríguez Palafox… Y fracasaste… Incluso, cuentan por ahí que en un camino polvoso el “Santanón”, disfrazado de campesino jalando un burro se topó contigo, te saludó y siguió el camino… Pero aun cuando fallaste sirvió para que el Ejército fuera tras él y lo detuviera en los montes de Sotavento… También construiste méritos loando desde el periódico “El Dictamen” al general Victoriano Huerta, el famoso alcohólico que tomaba una botella de whisky cada día… Pero ni modo, en política “nunca llega el más capaz sino el que más conviene” a las tribus encaramadas en el poder…
META: Poeta, se te relee siempre en voz alta para escuchar el tropel de las palabras rítmicas… Y encanta, bigotón… Tu grandeza, poeta, asombrosa… Hablabas los idiomas griego… Latín… Catalán… Francés… Inglés y alemán… Procreaste siete hijos con tu esposa Genoveva Acea Remond… Y en años duros y rudos te exiliaste en Cuba y trabajaste de profe para tener la despensa en casa… Viviste enamorado de París y nunca viajaste al otro extremo del mundo… Tu poesía impactó a Víctor Hugo, el autor de “Los miserables”… Poeta, uno se arrodilla ante tu estatua en el amanecer fresco con neblina… Y deposita un ramo de flores a tus pies… (luis velázquez)

