En Estados Unidos, veinte mil niños, desde bebés, serán deportados.
Todos, en custodia de la policía migratoria, abandonados por alguno de sus padres.
La Casa Blanca redujo el presupuesto del Departamento de Salud y Servicios Humanos para financiar a cien ONG con abogados asesores de los niños citados para comparecer con la autoridad judicial y tratar su estancia en el país vecino.
Entonces, sin recursos, las ONG se quedaron sin abogados y los niños, sin asesores jurídicos; por ello, el gran riesgo de la inminente deportación.
Las ONG han brindado servicios legales a los niños que llegaron a EU solos, sin ninguna compañía, unos buscando a sus padres, quienes simplemente los abandonaron en sus pueblos de origen o niños solos detenidos por la migra.
Todos, y gracias a las ONG, con solicitudes de asilo.
Pero ahora, el riesgo de la deportación.
Más con la feroz cacería de migrantes y como nunca en la historia.
En una película sobre una madre migrante (Kate del Castillo) le pide a su hijo que cada noche mire la luna y ella, en EU, también la mirará porque es la misma luna; pero el niño necesita a su señora madre y solo emprende el audaz y temerario viaje a EU y logra llegar; pero a la primera de cambios la policía lo detecta y lo persigue.
De pronto, aparece Eugenio Derbez como un paisano migrante y cuando la policía les cae Derbez le grita que huya mientras él queda detenido.
Por ventura, el niño encuentra a su señora madre.

