Otro político está preso, el exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre, aliado de Enrique Peña Nieto y de Andrés Manuel López Obrador.
La Fiscalía General de la República lo detuvo por ocultar evidencias sobre el caso Ayotzinapa, los 43 normalistas secuestrados y desaparecidos hasta la fecha.
Manotazo duro y rudo, justo todo indica, de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Incluso, alguna ocasión Ángel Heladio Aguirre quiso congraciarse con Sheinbaum y le envió de regalo un huipil y la presidenta lo rechazó, dijo: “Yo no recibo regalos… de esos” (El País).
Nuevo giro y de más de 180 grados al caso Ayotzinapa.
En el sexenio de la presidenta Sheinbaum, otro ex gobernador preso.
El primero, el expanista Ernesto Ruffo Appel, de Baja California, acusado de huachicolero.
En la mira de Estados Unidos, el exgobernador de Sinaloa, el moreno Rubén Rocha.
Nunca investigado el exgobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, por su amistad peligrosa con “El H”.
En el palenque, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campo, panista y la de Aguascalientes, panista Teresa Jiménez.
Tiempos políticos para gobernadores y exgobernadores.
La política, un estercolero.
Más lo que falta, claro…
