En Venezuela, el infierno. Luego del par de temblores ciento de niños fallecidos y un número incalculable de escuelas colapsadas, daños mayores, daños menores.
En Caracas, por ejemplo, el reporte de 432 (cuatrocientas treinta y dos) escuelas derrumbadas, puros escombros quedaron.
En el estado de La Guaira, uno de los más afectados, epicentro de los sismos, decenas, cientos, de niños muertos.
El reporte oficial es de 217 (doscientos diecisiete) escuelas dañadas y miles de niños sin escuela.
Incluso, algunos vecinos habilitaron sus casitas como salones de clases.
En una escuelita así estudiando 23 (veintitrés) menores.
La tragedia más canija con los niños, ancianos y mujeres fallecidos.
La vida, dura y ruda como es.
