La secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno y el Tribunal Federal de Justicia Administrativa en feroz cacería contra funcionarios pillos y ladrones: sancionados 41 servidores públicos… como les llaman, por faltas administrativas graves y no graves dice el comunicado.
En la lista negra, hasta jueces y empresarios.
“Hay de todo” suscribió Notiver a 8 columnas en la contraportada.
Las multas, rebasando los 22.4 millones de pesos.
Caray, inhabilitados (por pillos) durante diez años.
El resultado concreto y específico, varios años después de la llamada “honestidad valiente y purificación moral”.
Ni hablar, sólo queda multiplicar la vigilancia para amarrar las manos y evitar “la ordeña de la vaca suiza”.
Todos ellos, investigados y comprobados los hechos.
Cuentas claras, ya se sabe.
Los más pillos, funcionarios ubicados en la Comisión Federal de Electricidad y en el Laboratorio de Pruebas y Equipos Materiales multitas a dos de ellos: una, de 12.2 millones de pesos; otra, de 8.7 millones de pesos, además, inhabilitados por diez años.
Todo, caray, por omitir declaraciones patrimoniales y, de paso, omitiendo hasta los intereses de cuentas bancarias.
Lo dijo José López Portillo: “La corrupción somos todos”.
Lo decía Andrés Manuel López Obrador: “No somos iguales”… a los priistas y panistas.
Pero, bueno, salieron peores y peores porque de por medio “los golpes de pecho”.

