Un político y de MORENA se ha vuelto el hombre más solitario del país.
Una cosita, la soledad del poder y otra, el poder de la soledad.
En su intentona por regresar a la curul senatorial, Enrique Inzunza tiene en contra a todos: En contra los senadores y diputados federales de MORENA…. En contra, el Partido Verde y el Partido del Trabajo…. En contra, el coordinador de MORENA en el Senado, Ignacio Mier, y hasta el vocero de la Cámara de Diputados, Arturo Ávila… En contra, vaya, hasta la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
“Sería un error” su regreso, dice el jefe de prensa de la Cámara Baja, todo, por la segunda caída de Rubén Rocha Moya como góber precioso de Sinaloa.
Todo, porque Estados Unidos acusó a Rocha Moya y a nueve funcionarios y políticos más de MORENA en Sinaloa de amistades peligrosas con los malandros, entre ellos, con el Cartel de “Los Chapitos”, los hijitos de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, sentenciado a cadena perpetua en Estados Unidos.
Incluso, Enrique Inzunza es señalado de tener en la nómina oficial a ocho familiares.
En contraparte, Inzunza asegura que nunca ha dejado las tareas en el Senado.
Vaya, que ha laborado en dieciocho iniciativas de ley.
Los vientos duros y rudos en contra de un Morenista.
Morenacos les llaman en la Real Academia de la Lengua Callejera.

