En el mes de julio del año 2023, Jorge Luis N., detuvo a su víctima en un camino vecinal en Chinameca y lo secuestró; fue capturado cuando cobraba el rescate.
Ahora, sentenciado a 140 (ciento cuarenta) años de cárcel.
Caray, para pudrirse tras las rejas.
Si Jorge Luis tiene, por ejemplo, cuarenta años, alcanzará la libertad cuando cumpla 180 (ciento ochenta) años.
Y, bueno, la noticia de los 140 años de prisión es notoria, pero al mismo tiempo, utópica.
Digamos, como si Jorge Luis N. fuera Matusalén, quien llegara a los más de 900 años de vida según el relato bíblico.
En el mes de mayo del año 2023, Feliciano N. quitó la vida a un cristiano en Las Choapas; ahora, condenado a 51 (cincuenta y un) años de cárcel y si Feliciano tiene, digamos, unos 40 años de edad, entonces, logrará la libertad cuando cumpla 91 (noventa y un) años.
Duro y rudo, utópico, ilusorio, a menos, claro, que sea longevo.
Hijo de familia longeva, pues como dice el geriatra cada ser humano vive el número de años promedio de sus padres.
En fin, la justicia “pronta, rápida y expedita” en el “Veracruz de moda”, cumpliéndose “al pie de la letra”.
