Zenyazen: “suicidio” raro y extraño

Mucho duda la población electoral, los ciudadanos de a pie, la versión de que Zenyazen Escobar se quitó la vida…
Funeral del diputado federal Zenyazen Escobar, en Xalapa/Foto de Yerania Rolón

Resulta difícil creer que un hombre, un político, como Zenyazen Escobar, tan activo y activista, se quitara la vida, pegándose un tiro en su automóvil y a orilla de una carretera muy transitada, como lo es la autopista Veracruz-Xalapa.

Zenyazen: el diputado federal que en el Congreso de la Unión desafío a madrazo limpio a un priista.

Zenyazen: el hombre navegando en una moto acuática en el Golfo de México acompañado de una hija y, de paso, auxiliando a unas chicas arrojadas al mar porque el yate donde viajaban se incendiaba, según su versión.

Zenyazen: El hombre orgullo trepado en su caballito fino.

Zenyazen: Dichoso y feliz en un rancho en la región de Córdoba y que, bueno, juraba y perjuraba que el rancho era, es, propiedad de un amigo generoso.

Zenyazen: El secretario de Educación de Cuitláhuac García que en cada comparecencia en el Congreso acarreaba profesores sosteniendo cartulinas donde lo comparaban con Enrique Rébsamen, Enrique Laubscher, Rafael Delgado y Carlos A. Carrillo.

Zenyazen: El titular de la SEV organizando baile de posada navideña con los reporteros y cuando un diarista le gritó que sería gobernador contestando: “Házmela buena”.

Zenyazen: En el éxtasis con los aplausos femeninos en un show stripero.

Zenyazen: El político declarado por Nahle y Cuitláhuac García como un hombre honesto, honesto, honesto.

Un hombre así…

Soñando con rozar el cielo con la yema de los dedos…

Nunca, jamás, pudo suicidarse.

Claro, claro, claro, esperemos el dictamen de la Fiscalía General de la República y que atrajera el asunto fatídico.

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