Por Noé Zavaleta
Xalapa.- En 90 minutos de rueda de prensa, la ingeniera Norma Rocío Nahle García, gobernadora de Veracruz, habló de 25 temas: Desabasto de medicamentos, la no renuncia de Ramos Alor al frente del sector salud, del sector azucarero, del arribo de cruceros a Veracruz en el 2028, del grito de independencia con Cañaveral, de la generación de empleos, de la muerte del legislador Zenyazen Escobar, de que MORENA es la base social del pueblo y de 17 temas más.
Pero hubo dos en particular, en los que -fiel al estilo lópezobradorista- dictó catedra: La penetración de la derecha en Latinoamérica, apoyada -según su visión- claro está, en los medios de comunicación; y en cómo la izquierda -otra vez su visión- tiene de base social al pueblo y la derecha carece de proyecto y pondera sólo los intereses personales.
“La derecha es golpista… es capitalista… tienen un proyecto. ¡Está bien que lo tengan! La derecha utiliza las redes sociales, los bots para atacar a la izquierda, se apoyan en medios de comunicación, así penetran… MORENA tiene una base social, por el bien de todos primero los pobres”, sostiene.
El calendario electoral 2027 ya arrancó y Nahle García aporta su “granito de arena” al movimiento morenista desde el púlpito que significa la rueda de prensa como el conducto de comunicación entre gobernante y su pueblo a través de la prensa; con prensa militante, prensa aliada, prensa de pauta publicitaría y pocos, escasos concurrentes de la prensa independiente y crítica.
Con 26 grados en el termostato, es una mañana de lunes tildando entre lo caluroso y lo fresco. Aun así, Nahle jamás se despojó de su saco guinda -color distintivo de MORENA y la Cuarta Transformación-, así tuviera que sudar más de lo normal. Desde el templete donde posa el slogan “Veracruz está de moda” la inquilina sexenal asegura que hay una “narrativa” de la derecha internacional que ya se inmiscuye en Argentina, en Chile, que se robó la elección en Colombia y en Boliviay y que ahora intenta entrar a México para derrocar a la izquierda, “lo cual no sucederá” -vaticina Nahle- porque se cuenta con un pueblo muy bien informado y un “pueblo politizado”.
En sus argumentos y metodología para defender la narrativa de una izquierda poderosa, que gobierna bien y que tiene un proyecto de nación con rumbo y que es querida por el pueblo,
Como si la rueda de prensa fuera un partido de béisbol, Nahle se apoya de dos “pichert” -reporteros- para que le lancen la bola y ella con sus respuestas “saque” la “pelotita” del estadio: Javier Molina de Radio Televisión de Veracruz y Ricardo Ramírez Juárez de En Privado Veracruz y autodenominado “El Periodista del Pueblo”.
“Yo cuido bien los dineros de los veracruzanos” dice Nahle al momento de defender las inversiones de Veracruz; las obras que se llevan a cabo y los programas sociales. Incluso, Nahle García soslaya que hay periodistas que ya cruzaron la línea con ella y con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.
“Hay personajes que incluso fueron contratados por Salinas Pliego -dueño de TV Azteca-, hay críticas vulgares, soeces, golpes que han ido aumentando hasta que cruzan la línea, se vuelven insultantes, pero a México se le respeta y se le respeta a su presidenta”.
Ramos Alor, el salvador de Veracruz…
Desde hace diez días, el exsecretario de Salud en el sexenio de Cuitláhuac García, fallido candidato a la alcaldía de Coatzacoalcos, diputado federal con licencia y actual delegado de los programas IMSS-Bienestar, Roberto Ramos Alor se encuentra en el ojo del huracán por el desabasto de medicamentos en la mayoría de los 61 hospitales de la entidad; por sus contestaciones retadoras a los médicos residentes quienes se quejan que no tienen materia prima básica para hacer intervenciones quirúrgicas y por otras pifias cometidas en los sistemas de salud de la entidad.
Sin embargo, hoy la gobernadora, Rocío Nahle volvió a defender y a meter “las manos al fuego” por el servidor público oriundo de Coatzacoalcos, al considerar que Ramos Alor es un ejemplo de pundonor político veracruzano.
“Ramos Alor ha ayudado mucho a los veracruzanos, no a mí, a todo Veracruz”. Nahle expuso que por una intervención desafortunada que tuvo en el Hospital General de Alta Especialidad de Veracruz no es motivo para ocasionar su cese.
Para abonar a su defensa, Nahle aseguró que solicitará al delegado del IMSS-Bienestar a que invite a una reportera a que acompañe al funcionario a repartir medicinas en las camionetitas de la salud por todo Veracruz: “A mí me habla un día Ramos Alor y me dice que anda en Tantoyuca repartiendo medicamentos y al otro día ya está en la Sierra de Zongolica y está trabajando mucho, hace una labor titánica”.
Ya encarrerada, Nahle García lamentó que la marcha de médicos y personal de la salud del domingo pasado se haya politizado, pues hubo políticos de oposición, denostadores de la Cuarta Transformación y personajes que ya no tienen privilegios y que se vieron inmiscuidos -dijo- en la convocatoria para marchar este fin de semana.
“Yo marché muchas veces, muchas… por causas sociales justas. Lamentablemente está marcha, que pudo haber sido legitima, fue muy contaminada por políticos que están en contra de este gobierno”.
Prohibido, prohibir…
Las ruedas de los lunes de Rocío Nahle sirven de interlocución para todo. Están los reporteros que llevan quejas de escuelas primarias, de pacientes que no son atendidos en algún hospital veracruzano y requieren alguna cirugía urgente, de empresarios que acusan algún político por negarles contratos, de vecinos de alguna colonia que demandan vigilancia en alguna región y municipio; pero hoy de plano, en el dato chusco, llegó un reportero del Periódico Cultural “Ciclo” para reclamarla a la gobernadora, Rocío Nahle, que la Secretaría de Cultura, Xochitl Molina, no había “atendido” la “pauta publicitaria” -convenio económico- con ese medio de comunicación: “Yo lo checo”, contestó entre avergonzada y de mala gana la mandataria veracruzana.
Ahí, ya casi al final, Nahle García negó que sus secretarios del gabinete legal y ampliado tengan “prohibido” hablar con la prensa sobre temas coyunturales o polémicos. Ello pese a que la Secretaría de Salud, Mariela Hernández, y la de Desarrollo Social, Margarita Santos Prieto, salieron huyendo de reporteros en las Guardias de Los Berros o que el titular de Finanzas, Miguel Reyes prefiriera enviar besos a una reportera antes que contestar un tema de coyuntura política o la rectora del Colegio de Veracruz, Erandi López Herrería, quien con tres escoltas se abrió paso de preguntas incómodas.
“Prohibido prohibir… aquí cada quien habla, declara, dice, muestran… están haciendo su trabajo… si (mis funcionarios) no tienen nada que declarar no dicen, si alguien le ofende algo que se disculpen”.




