Otro manotazo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: “Exponer, detener y procesar a los numerosos funcionarios públicos corruptos que han ayudado y encubierto a los cárteles, traicionando así la seguridad y la soberanía de su propio país”; “México debe hacer más”.
Por ejemplo, centrado ahora (y una vez más) en frenar ya, ya, ya, el flujo de drogas de México a Estados Unidos.
Trump agarrando a México como una piñata en fiesta infantil:
Primero, la feroz cacería de migrantes en EU.
Segundo, detener a los hijos de migrantes en escuelas, guarderías y templos.
Tercero, asesinar, incluso, a migrantes.
Cuarto, la feroz lucha para seguir aumentando los aranceles.
Quinto, la obsesiva amenazar de enviar al ejército norteamericano a cazar capos de la delincuencia organizada y a quienes ha llamado terroristas.
Sexto, el cambio de nombre del Golfo de México.
Séptimo, cacarear en las redes sociales una bandera de México como propiedad norteamericana.
Octavo, la intentona para doblegar a parte del gabinete de Sheinbaum.
Noveno, la severa acusación contra un gobernador de MORENA, el de Sinaloa, Rubén Rocha, por ligas con los malandros.
Ahora, el momento estelar para “arrestar a funcionarios corruptos” y corruptos por sus alianzas con los malos.
En medio, la elección federal en Estados Unidos, cuyol pronóstico es que Trump perderá curules.
Entonces, la campaña contra México para reposicionarlo y ganar en las urnas.

