En Israel, el peor mundo para los maestros promoviendo la existencia de judíos y árabes: escupitajos a sus caras, despedidos en las escuelas; incluso, arrestados por la policía del presidente de Israel, Benjamín Netanyahu; todo, por criticar la ola de nacionalismo despertada con el ataque de Hamás.
“¡Vete a la franja de Gaza!” les gritan.
“¡Muérete!” les desean y sentencian.
Prohibida la libertad.
Dura y ruda cacería ideológicas de brujas contra los profesores.
Incluso, parte de los maestros migrando de Israel a Francia, algunos establecidos en París.
En Israel, todo lo palestino está prohibido.
Los palestinos de Gaza.
Vaya, una profesora hostilizada por llevar en el coche una bandera palestina.
El racismo en Israel, en el peor decibel de la historia.
Más con la coalición de todos los niveles del gobierno alrededor de Netanyahu.
En Israel, decir palestino significa ser terrorista.
Gran reportaje en El País con la firma del reportero Antonio Pita.

