En Francia, los alumnos sublevados desde hace un mes, aproximadamente.
Como en el movimiento estudiantil del 68 en París, Checoslovaquia, Estados Unidos y México, la furia estudiantil se extendió a otros paíse.
El presidente Emmanuelle Macron, obligado a decretar Toque de Queda.
La policía, su policía, incapaz de controlar el incendio juvenil, hartos ya de la escasez presupuestal para mejorar la calidad educativa.
El periodista Raymundo Riva Palacio lo resumió en su columna “Estrictamente Personal”: “Los primeros en seguirlos fueron los belgas, que protestaron contra la calidad en la educación y los recortes presupuestales. En Austria salieron a las calles por los recortes presupuestales. En Grecia y Argentina por el financiamiento educativo. Italia, por la educación, los servicios públicos y el costo de la vida. En Alemania por la educación, el gasto público y el rearme. En España y Portugal por el alto costo de la vida y la vivienda que ha detonado los alquileres y en Albania, contra la corrupción y decisiones del gobierno”.
Además, precisa las razones de peso y con peso en todas esas latitudes geográficas del mundo: “La crisis de las expectativas juveniles, las presiones económicas y la desconfianza en los gobiernos”.
De paso, en Estados Unidos, “las movilizaciones contra la guerra en Gaza evolucionaron en movimientos que cuestionaron la desigualdad, el costo de la vivienda y las condiciones de vida, los fenómenos que podrían costarle al presidente Donald Trump el control en el Capitolio en las elecciones intermedias”.

