BANDERAZO DE SALIDA: Gran tradición… Si el lector tuvo la oportunidad de disfrutar un lecherito con o sin canilla y/o desayunar en el café La Parroquia de la avenida Independencia en la ciudad de Veracruz, entonces, de seguro y “veinte y las malas”, La Parroquia lo habrá acompañado siempre en las vivencias, recuerdos y nostalgias… Desde el toqueteo de la cuchara en el vaso de vidrio para llamar al lechero hasta el grito jarocho cuando por ahí un mesero tropezaba con la charola con el café servido rumbo a una mesa… Probado y comprobado: La Parroquia fue, es y será siempre, toda la vida, “una fiesta que nos sigue” como escribió Ernest Hemingway de París… Y París en la década de 1920, cuando todos ellos, los jóvenes escritores, “eran pobres y felices”… La Parroquia de Independencia late en las neuronas y corazones como el castillo de San Juan de Ulúa y Alvarito con el acordeón y El Pingüinito con la guitarra…
CURVA PELIGROSA: Personajes citables… En La Parroquia de Independencia una galería de figuras célebres… Y memorables… Era, fue, un ritual sagrado, inevitable, para visitarse… Mejor, incluso, que un paseo en lancha en el Golfo de México… Mucho mejor que la llegada del circo Atayde cuando Atayde era… Por ejemplo, el muralista David Alfaro Siqueiros acompañado de una perturbadora modelo de treinta años, su amante en turno, y sentados en las sillas de una mesa en el centro del café… El poeta español, León Felipe, platicando su historia a los amigos jarochos… El cronista y poeta Renato Leduc, el telegrafista favorito de Pancho Villa, tecleando hacia las diez de la noche en máquina portátil la crónica del día como enviado especial…
AUTOPISTA DEL SUR: Desfile de celebridades… El escritor y periodista Roberto Blanco Moheno, contando historias de fuego y con fuego… El novelista, cuentista, ensayista y cronista Carlos Fuentes Macías, platicando con estudiantes de la antigua facultad de Periodismo de la Universidad Veracruzana, UV, recién desembarcado de Europa… José Emilio Pacheco y Fernando Benítez, desayunando solos y platicando sobre literatura y periodismo… Gabriel García Márquez, Álvaro Mutis y Sergio Galindo, director editorial de la UV, cerrando el acuerdo para publicar la primera novela del Gabo… El joven Fidel Castro Ruz, desayunando ante un lechero con la espuma chorreando en el aire y leyendo el periódico cuando en Boca del Río tenían una casa de seguridad donde montón de cubanos entrenaban para la guerrilla en Cuba… Don Juio Scherer García, el legendario periodista, y su primazo, Francisco Maza, en una mesa llena de inteligencia incandescencia y el lecherito…
AUTOPISTA DEL NORTE: Alboroto político… Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, candidato presidencial de la izquierda, interrumpido en un desayuno por un ejército de homosexuales enviados por un salinista para perturbar su desayunito… El presidente Miguel de la Madrid desayunando en La Parroquia y en el momento estelar de abrir la boca en forma de O para morder una canilla crujiente el fotógrafo Humberto Salgado Ferreira tomó la gráfica… Y cuando Salgado se la mostró a don Julio Scherer en el semanario Proceso Scherer le dijo: “¡Llévesela, llévesela, es una tentación para publicarse!”… La fotografía que nunca Scherer se atrevió a publicar… Los cronistas Elías Chávez y José Reveles, en sus tiempos de la Unión de Periodistas Democráticos, UPD, pidiendo otro lechero con otra canillita…
RECTA FINAL: Danzón en el zócalo… La actriz María Rojo saboreando un capuchino momentos antes de bailar danzón en el zócalo como parte del filme cinematográfico Danzón… El periodista Enrique Loubet Jr., del periódico Excélsior, vestido de jarocho, y sus hijos desayunando media hora antes de ser declarado Hijo Predilecto de Veracruz y revelando: “Antes, cuando llegaba a Veracruz decían: ‘Ahí viene ese hijo de la chingada’… Ahora, dirán: “Ahí viene el Hijo Predilecto”… Jacobo Zabludowsky, la leyenda noticiosa de la televisión, con los amigos cafetómanos, entre ellos, Alfonso Salces Fernández… José Pagés Llergo, el mítico fundador del semanario Siempre! con su amigo el periodista Bartolomé Padilla… La académica y periodista Marcela Prado, llegando a La Parroquia a las 7 de la mañana y permaneciendo hasta las 12 de la noche el día cuando fue cerrada en señal de duelo…
META: El café, una religión… La Parroquia de Independencia era un monumento histórico de Veracruz… Como El Baluarte de Santiago… El castillo de San Juan de Ulúa… El museo Benito Juárez García… El palacio de Venustiano Carranza… Y Agustín Lara… Una reliquia como las picadas y gordas del Sanborcito de La Huaca… Y el coctel de mariscos en el mercado Hidalgo… Tan sagrada como la heroica defensa de Veracruz ante la invasión del ejército norteamericano… Digamos, como las conchitas de mar levantadas en la playa del Golfo de México por el poeta chileno Pablo Neruda para su colección de quince mil ejemplares en Isla Negra… El gran café de La Parroquia de Independencia, en las neuronas y el corazón… Y tantos clubes integrados… El club de los Pájaros de Altos Vuelos, quizá el más famoso… El club de las Mujeres Solas… El club de los Reporteros Cazando Noticias… (luis velázquez)

