En Coatzacoalcos, en las calles y avenidas, la inconformidad social.
La indignación crónica.
La protesta multitudinaria.
En contra del feminicidio.
La razón de peso y con peso: El último asesinato.
La doctora Cristina Ramos.
De acuerdo con las versiones, fue la expareja.
La policía, ajá, lo busca.
Mientras, en la ciudad sureña, la marcha.
Los ciudadanos de a pie sosteniendo cartulinas y pancartas.
Con un grito singular: “Ni una asesinada más”.
En un Veracruz campeón y bicampeón nacional en feminicidios.
Tal cual como dejó a Veracruz Cuitláhuac García, el exgobernador rey de la salsa y el danzón.
Y, claro, con su hermana gemela, la Señora Impunidad.
Misa por Cristina Ramos en el Hospital Infantil.
A ver hasta cuándo la autoridad escucha y con hechos el clamor popular.

