La política, en el palenque público y con los peores dimes y diretes.
Todo comenzó cuando en Chihuahua permitieron la operación de agentes de la CIA que para perseguir y atrapar a los malosos.
Entonces, acorralada, la góber de Chihuahua, Maru Campos, debió cesar al Fiscal General del Estado, César Jáuregui.
Es un político corrupto, dijo.
Incluso, denunció que es dueño de casinos
Y que utiliza prestanombres.
Entonces, desde el gobierno federal la acusaron de traidora a la patria por permitir agentes de la CIA en Chihuahua.
Más cuando en un accidente automovilístico fallecieran dos agentes norteamericanos.
Luego, Maru Campos fue recibida en audiencia privada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Y al terminar la audiencia, Maru Campos se fue luego luego con el periodista Carlos Loret de Mola.
Y reveló la plática con Sheinbaum.
Y fue cuestionada.
Entre otras, por la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel.
Tal cual, Maru Campos reviró asegurando que Ariadna Montiel tiene amistades peligrosas con los narcos.
Sheinbaum defendió a Ariadna.
Pruebas, pidió.
Y la lideresa nacional de MORENA dijo:
Maru Campos “es desleal y mitómana”.
Por lo pronto, publica El País, la góber preciosa de Chihuahua “la villana del oficialismo”.

