BANDERAZO DE SALIDA: Estrategia feliz… Muchos años después, el sicólogo y el terapeuta familiar concuerdan en una estrategia para alcanzar la dicha en cada amanecer… Por ejemplo: levantarse hacia las 5:30 horas para escuchar las canciones y piezas musicales favoritas… Entre otras, las siguientes y gracias a Alexa… 1) Claro de luna de Beethoven… 2) Marcha turca de Mozart… 3) Yesterday de los Beatles… 4) María bonita de Agustín Lara… Y, 5) La chica de Ipanema con el conjunto Jarabe de palo… Media hora de éxtasis… A las 6 de la mañana, una caminata de media hora en el parque de la esquina… A las 6:30 am, un bañito y con agua fría recomendado por el médico… Y a las 7 horas en punto un lecherito con o sin canilla en el café… Y que, claro, sabe de maravilla para arriba si se toma sin cucharaditas de azúcar, pues de lo contrario, sabe a azúcar más que a cafecito…
CURVA PELIGROSA: La chica del café… El lecherito como el primer líquido del día para el estómago que se abstiene de cenar… Desde luego, antes, un vasito con agua… Y al tiempo… Y mientras se toma a sorbos el primer trago, de pronto, mirar y admirar a una chica entrando al café, recién bañadita y con ropita ligera y saludando a los meseros con una sonrisita en dentadura perfecta… Y en la mano izquierda sosteniendo un periódico del día tomado del mostrador cerca del café… Ella, linda, guapa, atractiva… De piel blanca… Y con una carita fresca… El cutis fresco como la lluvia… Y la cabellera negra deslizada en el pecho y la espalda… Y, claro (lógico, normal, obvio) significaría pecado mortal dejar de mirarla con devoción religiosa… Aunque ella, ni una mirada alrededor… Sin voltear al resto de las mesas donde uno que otro hombre solitario la mira como una aparición superior…
AUTOPISTA DEL SUR: Almas solitarias… El sicólogo asegura “veinte y las malas” que las mujeres siempre saben y sienten cuando alguien las está mirando y hasta con la boca abierta y la baba escurriendo… Sea mujer… Hombre… O fantasma… En cambio, la chica del café matutino pasea la mirada entre el reloj de pared a la entrada de la puerta del restaurante y la calle… Quizá, quizá, quizá, esperando a una persona… Y pajareando la mirada sobre los titulares del periódico tanto en portada como en páginas interiores… Y sin detenerse en una noticia, columna o fotografía… Ella sola en su mesa y uno solo en su mesa bien son razones de peso y con peso para creer que como almas solitarias se pertenecen unas a las otras… Y más, si ambas buscan el sosiego… Entonces, únicamente queda clavarse en la lectura del periódico, digamos, para olvidarla… Y/o sentir que puede olvidarse, estando tan cerca y tan lejos… Digamos, como el sonido del Golfo de México atrapado en una conchita de mar…
AUTOPISTA DEL NORTE: Más solos que nunca… Al ratito, cuando resulta inevitable levantar la mirada para verla de reojo y soslayo, la mesa está vacía… Y ella se ha ido… Entonces, por ejemplo, acordarse del final de la novela de Héctor Aguilar Camín, La guerra de Galio, donde los amantes se dicen adiós terminando la relación pasional y en donde el hombre solicita un favorcito a la mujer…: “Solo te pido que mi sucesor sea mejor que yo”… En el caso, los dedos se cruzan para que el hombre que había plantado a la chica sea perdonado y la procure y la cuide siempre, siempre, siempre… Sin la chica del café, uno se siente más solo que nunca… La soledad física… La soledad de las neuronas… La soledad del alma… La soledad del corazón… Con todo, y como la vida sigue, nada como entretenerse leyendo la sección de empleos del diario y llenar y rellenar el crucigrama…
RECTA FINAL: El otro lado del charco… Entre sorbo y sorbo del lecherito hurgar a la chica en la arena del tiempo… Y por ningún lado recordarla… Jamás la había visto… Menos soñado… Y como nunca se ha usado celular imposible tomar una foto discreta… Por fortuna, quedó guardada en la memoria… Con la nostalgia se toma una silla y ocupa un espacio en la mesa de los Hombres Solitarios, todos contemporáneos de la misma década, siete décadas después… Escuchar en silencio la plática de los otros… Los otros, pitorreándose de sí mismos como seres humanos con madurez moral suficiente… Así, descubrir que siempre “conviene tener un sitio adónde ir”… Más, cuando se tienen siete, ocho, nueve quizá, décadas vividas y se está más cerca de la otra orilla…
META: Vivir esperanzado… Gracias al recuerdo la chica permanece en la memoria… Memoria sinónimo de dolor… El dolor de la ausencia… El dolor de la esperanza de volverse a encontrar en el café algún sábado… Nada fascinante como una mujer revolcando la vida y estremeciendo como tsunami la vorágine sentimental… Helena de Troya originando una guerra de diez años entre Esparta y Troya… Cleopatra, disputando dos emperadores romanos… Victoriano Huerta ordenando fusilar a Pancho Villa porque “le bajó” a una chica en un baile popular… Irma Serrano, La tigresa, llevando serenata en su cumple al presidente Gustavo Díaz Ordaz en Los Pinos… La mujer enalteciendo la vida… El gran tiempo histórico de la liberación femenina… Pero ¡ah!, de las mujeres políticas… Jodidas, las mujeres indígenas… Y campesinas… Y obreras… (luis velázquez)

