La justicia en Veracruz tiene precio.
Quizá como en ninguna otra entidad federativa.
En todo caso, en los primeros lugares.
Aquí, en el estado jarocho, la Fiscalía General ofreciendo recompensas millonarias para once hechos pendientes de la justicia.
Uno: La ubicación del feminicida de la doctora Cristina Ramos Argüelles, ocurrida en Coatzacoalcos.
Su pareja o expareja, Lenin Salvador Córdoba Pérez, inculpado de feminicida.
De paso, también la Fiscalía General va por su señor padre.
En el caso, recompensa de 700 (setecientos) mil pesitos.
Por un pelito, un millón de pesos.
Tan grave es la situación.
Y dos: La Fiscalía ofertando el pago de 3.5 (tres punto cinco) millones y medio de peso para ubicar a diez desaparecidos.
Todos ellos, secuestrados y desaparecidos de los años 2011 a 2026.
Un lapso, ni más ni menos, de quince años.
Digamos, desde el sexenio del priista Javier Duarte de Ochoa, quien sigo viviendo en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México.
Y ni hablar, la Fiscalía General necesita “una ayudadota”.

