En España, la peor tragedia de la historia ferrocarrilera.
Dos trenes de pasajeros chocaron.
En la ruta de Madrid a Sevilla.
Un tren, partiendo de Atocha a Sevilla con 147 (ciento cuarenta y siete) pasajeros.
Otro tren, partiendo de Rente a Sevilla, con 397 (trescientos noventa y siete) pasajeros.
Resultado del choque: 68 (sesenta y ocho) muertos.
Más número incalculable, por ahora, de desaparecidos.
Y en las primeras horas del día de ayer.
En las primeras versiones del choque, las siguientes:
Una: que la caída del Sistema de Seguridad.
Dos: que órdenes erróneas desde el Sistema de Control.
Y tres: que órdenes equivocadas desde el Sistema de Control para seguir marchando.
68 muertos.
Como si en un sismo.
Como en una batalla bélica.
Como un bombardeo aéreo a un pueblo en medio de una conflagración bélica.

