En Argentina, en un mes, cuatro mesalinas asesinadas.
La edad promedio, treinta años.
En un mes, cuatro ejecutadas.
Una, de 26 años.
Otro, de 27 años.
Otra más, de 29 años.
Y una, de 36 (treinta y seis) años.
El sindicato de trabajadoras sexuales promovió paro nacional (inédita, insólita) a través de las redes sociales.
El grito libertario del sindicato es el siguiente: “No somos tus putas”.
“Este martes 3 de noviembre, las trabajadoras sexuales de todo el país paramos para exigir justicia y decir basta a los femicidios y a la violencia que vivimos” sostuvo Blanca Mendoza, secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina-Córdoba.
Más en un país sin el reconocimiento laboral a todas ellas.
Sin derechos sociales todas ellas.
Con una política pública obligadas a su chamba en la clandestinidad, pues todas reprimidas.
Concentradas en el trabajo individualizado.
Temerosas de la represión policiaca.
Los cuatro crímenes de hetairas… en la impunidad total y absoluta.
Hoy martes, Argentina, estremecida.

