BANDERAZO DE SALIDA: Era Tina Modotti una mujer bella y hermosa… Pero con un destino trágico en la mayor parte de su vida… Nacida en Italia, fotógrafa en México… En 1913 llegó a Estados Unidos como migrante con su familia huyendo de su país… Entonces, de 17 (diecisiete) años de edad necesitó chambear para ayudar a la compra del itacate y la despensa en casa… Y trabajó hasta de obrera… Atractiva, bonita, guapa, le ofrecieron un contrato cinematográfico en Hollywood… Y aceptó… Pero por lo general le daban papeles para interpretar a una mujer voluptuosa… Objeto sexual… Y le llamaban “prostituta de lujo… La versión italiana de la Mata Hari”… Y se retiró del cine… Luego, se enamoró del fotógrafo Edward Weston, casado y con un hijo… Y fueron amantes… Ella, aguantando que “sólo de noche iba” a su casa… Era la otra…
CURVA PELIGROSA: En 1922, con su amante llegaron a México… Y el amante le enseñó fotografía… Pero Tina, con formación socialista, la fotografía al servicio del pueblo, mientras el amante, un burgués… Y celoso… Y tan celoso que de plano la abandona y regresa a Estados Unidos con la familia… En un periódico le dan una oportunidad y se vuelve enviada especial en la república… Retratando la miseria y la pobreza indígena y campesina… Entonces, se hace amante de Xavier Guerrero, un filósofo del muralismo… Y quien de inmediato decide su activismo en la U.R.S.S… Y ambos se van… Pero allá, la relación fracasa… Y ella regresa a México… Y en México, se hace amante de un joven líder cubano exiliado…. Julio Antonio Mella… Y cuando la relación florece lo matan… Tiempo después, se registra un atentado contra el presidente Pascual Ortíz Rubio…
AUTOPISTA DEL SUR: El jefe máximo, Plutarco Elías Calles, mecenas de Ortiz Rubio, la acusa de participar en el atentado… Y la exilian… Entonces, se refugia en Madrid, Moscú y París… Pero con México latiendo en sus neuronas y el corazón, cuando se da la oportunidad vuelve a la república… Y a seguir chambeando de fotógrafa… El 5 de enero del año 1942 muere de un infarto cardiaco cuando viajaban en un taxi… Unos historiadores aseguran que fue asesinada… El poeta chileno, Pablo Neruda, le escribió un poema amoroso y pleno de admiración y respeto… Así fue, así era, el primer tramo del siglo XX… Nunca se dejó tumbar por la tragedia… Una gran activista de los derechos humanos de la mujer y de la liberación femenina… Siempre luchando y luchando y luchando… Siempre pateando el balón… (En la librería del Fondo de Cultura Económica en el zócalo de Veracruz, la novela gráfica, “Tina Modotti. Una mujer del siglo XX. Ángel de la calle).
AUTOPISTA DEL NORTE: La vida para los niños se pone muy dura y ruda… Por ejemplo… 1) Prohibido el uso de celulares en las escuelas… Y en las tardes, ya los padres decidirán… 2) Prohibido en las escuelas el consumo de comidita chatarra (y tan sabrosas)… 3) Prohibido en casa y por decreto gubernamental mirar dos horas la televisión… Además, la obligación de los padres de vigilar los programas vistos por los niños… 4) Prohibido creer en los Santos Reyes y hasta en Superman y Memín Pinguín… 5) Prohibido enamorarse de la nana bonita y con cuerpo de mulata de veinte años… 6) La obligación de jugar a la hora del recreo en la escuela primaria… 7) Y cuidadito si le gritan al profe o le ponen mala cara porque serán castigados… Y, 8) Prohibidos, caray, los memes…
RECTA FINAL: Cositas y hechos duros… Y ni modo, “aquí nos tocó vivir y qué le vamos a hacer”… Por ejemplo, cita médica en el Seguro Social… La sala de espera atiborrada de pacientes y derechohabientes… La mayoría, ancianos… Y la mayoría, con bastones y andaderas… Los rostros envejecidos y arrugados… Y encorvados… Y caminando pian pianito… A paso lento… Lentísimo… Sin prisa ni aprisa… Horas para levantarse y caminar y llegar al consultorio médico… Por fortuna, suficientes asientos en el IMSS… Un viejito se pregunta si tiene razón de ser y estar y permanecer en tales circunstancias… Simplemente, esperando la hora de la muerte… Y mientras, ateniéndose a las medicinas para quizá, quizá, quizá, prolongar un ratito más la vida… Cargando siempre un botiquín portátil… Se ignora si más digno es y sería una sedación paliativa o terminal…
META: Y una sedación porque llega una edad cuando las enfermedades son “el pan de cada día”… Y por más medicamentos, ya nunca se tendrá la misma fuerza física, biológica, psicológica, social y moral para empujar la carreta… Peor tantito: se vive, cierto, pero al mismo tiempo, una carga económica y social para la familia… Tantito peor porque la persona está inhabilitada para trabajar y producir… Y porque, además, hay enfermos necesitados de una atención social y médica permanente… Y los honorarios de una enfermera, por ejemplo, son elevados… Digamos, una enfermera para el día y otra para la noche… Entonces, y más allá de la eutanasia prohibida, una sedación… Más cuando el familiar padece males dolorosos… Sufre el pariente enfermo… Y sufren, igual o más, los familiares… Los hijos… Los nietos… Los hermanos… (luis velázquez)
