En MORENA, Rubén Rocha Moya, ex góber precioso de Sinaloa, apesta.
Luego de la acusación de Estados Unidos de tener malas amistades…Además de nueve funcionarios y políticos más de Sinaloa también involucrado y después del par de renuncias de Rubén Rocha a la silla embrujada del palacio el resultado, concreto y específico: Rubén Rocha se volvió incómodo para MORENA y en el CEN de MORENA y también de Sinaloa, Rubén Rocha, de 77 años de edad, apesta, huele mal, hiede.
En solidaridad, el senador Enrique Inzunza, también de MORENA, renunció al partido guinda y marrón fundado por el gurú y chamán, Andrés Manuel López Obrador.
Para Rocha y para Inzunza, ha dejado de “ser un honor estar con Obrador”.
Ahora, Inzunza, declarado senador independiente.
Simple y llanamente, fisuras, grandes fisuras, en MORENA.
Caray, y de paso, tanto Rocha como Inzunza se han declarado inocentes de andar en malos pasos y tener peores amistades.
Y, bueno, MORENA como el PRI del siglo pasado, ta’canijo, duro y rudo, renunciar al partido de AMLO, el ex.
La gobernadora interina de Sinaloa, marcando su raya de Rocha Moya y asociados y la inminente candidata de MORENA a gobernadora el año entrante es también antirochista.
En 2027, serán elegidos diecisiete gobernadores en el país y de acuerdo con los analistas nacionales, cara a cara, frente a frente, par de políticos: en el ring, Andrés Manuel López Obrador, y en el otro lado del ring político, Claudia Sheinbaum Pardo.
Casi casi como en el tiempo de Lázaro Cárdenas del Río y Plutarco Elías Calles, de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León, de Felipe Calderón Hinojosa y Vicente Fox Quesada.
La historia, escribió Carlos Marx, unas veces se repite como tragedia y otros, como comedia.
La tragedia del poder… La comedia del poder.

