En Estados Unidos, cacería de narco políticos mexicanos.
Orden fulminante de la Fiscalía General a los 93 (noventa y tres) Fiscales para triplicar acusaciones contra políticos de México involucrados y ligados a la delincuencia organizada.
Donald Trump se endurece.
El Departamento de Justicia de EU se basa en las leyes sobre terrorismo para perseguir a narcos políticos.
Órdenes superiores para establecer causar penales por narco.
Usando, incluso, los nuevos estatutos sobre terrorismo.
Terroristas ha calificado Trump a la delincuencia organizada del mundo.
Y de México, claro.
El primer ramalazo y duro y rudo y tupido fue en contra del góber con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve funcionarios más del gobierno del Estado.
Dos de ellos, por cierto, ya se entregaron.
Y en E.U.
Los secretarios de Finanzas y Seguridad Pública de Rubén Rocha.
Rubén Rocha, en contraparte, asegurando (caray, insólito, ajá) que Trump quiere “debilitar a MORENA”.
De paso, la presidenta Claudia Sheinbaum se ha negado a detener a Rubén Rocha publica el periódico The New York Times.
Rubén Rocha, impuesto como gobernador de Sinaloa por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
El jefe de jefes.
Jefazazazo, pues.
Donald Trump, manteniéndose en su línea dura.
Y, bueno, arguyan lo que arguyan los Morenos, los jefes narcos de México han filtrado a los políticos.
Incluso, en muchos casos los narcos han favorecido el triunfo electoral de políticos.
Fama pública, pues..

