Apenas, apenitas, vamos en el segundo año de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y de hecho y derecho la sucesión presidencial está en el palenque.
Incluso, cinco aspirantes hasta encuestados para determinar si van en ascenso o declive.
Incluso, y por ahora, hasta apuntando el pendiente social número uno como es la inseguridad.
Aspirante uno: Omar García Harfuch, secretario de Seguridad federal.
Aspirante dos: Andrés Manuel López Beltrán, el hijo de AMLO, el ex.
Aspirante tres: Otra vez, Marcelo Ebrard Casaubon, secretario de Economía.
Aspirante cuatro: El magnate televisivo, Ricardo Salinas Pliego.
Y aspirante cinco: Samuel García, el góber precioso de Nuevo León y de Movimiento Ciudadano.
En el trascendido, García Harfuch, el preferido de Sheinbaum.
Y Andy, el preferido de su padre, Andrés Manuel López Obrador.
En la lista quizá falta incluir el nombre de una mujer y de MORENA.
Lo dijo Sheinbaum hacia el principio del sexenio: Heredaré el poder a una mujer.
La más movida, parece, la experiodista secretaria de Gobernación.
Gente de AMLO, el ex.

