En Estados Unidos, el presidente Donald Trump promete pagar 5 mil dólares si gana las elecciones en las dos Cámaras legislativas en el mes de noviembre: 5 mil dólares por cada elector que haya sufragado por el Partido Republicano, su partido; claro, siempre y cuando el voto se sienta y para mantener el control en el Congreso federal.
“Si los republicanos ganan la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos, ambos, emitiré un dividendo para cada ciudadano adulto de Estados Unidos de 5.000 dólares”.
“Así, si ganamos usted ganan con nosotros” (La Jornada).
Además, y por si alguna duda existiera, precisó: “Nuestro país está generando muchísimo dinero”.
Por ahora, fenómenos económicos y sociales en contra:
Uno: El alza disparada en el precio de la gasolina.
Dos: “Una economía que sólo beneficia a los más ricos” (Jim Carson y David Brooks).
Tres: la guerra al lado de Israel contra la Franja de Gaza e Irán y en donde se está reproduciendo la guerra de Richard Nixon contra Vietnam y que perdiera.
Cuatro: el desplome de Trump en las encuestas nacionales.
Cinco: El caso Epstein, el famoso pedófilo y pederasta, amiguito de Trump.
Seis: el operativo Trumpiano para desviar la atención, entre otras estrategias, memes y declaraciones provocativas.
Y, siete: la impopularidad creciente de Trump arrastrando a los aspirantes y candidatos de su partido.
Por eso, entre otras cositas y hechos, los 5 mil dólares a cada norteamericano garantizando el voto por el Partido Republicano.
