“Veracruz está de moda” en América Latina.
Con un millón de paisanos como migrantes (y hasta sin papeles) en Estados Unidos, únicamente en los meses de enero, febrero y marzo de este año…, un total de 2,500 (dos mil quinientos) paisanos deportados por la policía migratoria del presidente Donald Trump.
Además, 98 (noventa y ocho) paisanos fallecidos en E.U. en el año 2025.
La mayoría del millón de paisanos como migrantes han dejado de Veracruz por una simple y sencilla razón de peso y con peso: el desempleo, el subempleo y los miserables salarios.
Más allá de los cultivos tradicionales, históricos de Veracruz, como son el café, la caña de azúcar y los cítricos, la economía se sustenta en el empleo informal.
El desarrollo exponencial de los vendedores de volovanes, tacos, tortas, picadas, gordas, garnachas, “el viene viene” y anexos y conexos.
(Veracruz, primer lugar nacional en la producción y exportación de trabajadoras sexuales al interior de la república).
Entonces, solo queda migrar a Estados Unidos, de preferencia, aun cuando también a Canadá y Europa.
Incluso, jarochos laborando en Emiratos Árabes.
Pocos lo saben, pero hay un par de jarochos cuidando camellos en el desierto del Sahara.
Y en donde, además, hasta una tiendita Oxxo fue abierta.
La migración de Veracruz a E.U., igual, igualito como en el resto del país, debido a la incapacidad de la autoridad estatal para animar y reanimar la creación de empleos.
Y empleos cubiertos con justicia laboral.
Estables.
Y con las prestaciones económicas, sociales y médicas de ley.
Por eso mismo, en la dictadura de Porfirio Díaz Mori 34 (treinta y cuatro) años en el poder cuando iniciara la migración todavía vigente.
Las tribus políticas, famosas en el mundo por tanta corrupción “ordeñando la vaca y metiendo las manos al cajón”, incapaces de atender y solucionar el más grave problema nacional:
El desempleo y el subempleo.
De acuerdo con el director de Asuntos Migratorios del secretario Ricardo Ahued Bardahuil, de los 2,500 paisanos deportados quinientos ya están chambeando.
Y chambean en los programas sociales del gobierno del Estado.
¡Hosanna, hosanna!
¡Dios existe y es grande y misericordioso!
Una dura y ruda pesadilla porque hasta donde se sabe, si bien se sabe, cada quincena siguen partiendo paisanos como migrantes desde los cuatro puntos cardinales del territorio jarocho.



