Veracruz, en los primeros lugares nacionales de secuestrados y desaparecidos.
Por ejemplo, el fatídico 4 de octubre: tres adolescentes desaparecieron en Xalapa: Yamil Natanael Arenas, de 16 años de edad; Kevin Abdiel García Hernández, de 17; y Juan Carlos Clemente Monge, de 16 años.
Cuitláhuac García, el exgobernador rey de la salsa y el danzón, dejó Veracruz con 7400 desaparecidos y premiado con un cargo público por la presidente Claudia Sheinbaum Pardo.
El tsunami de incertidumbre, inseguridad, zozobra e impunidad ha proseguido, imparable.
El llamado Estado de Derecho, aquel garantizando, ajá, la seguridad en la vida y los bienes, más, mucho más, en la vida, terrible y espantosa utopía.
En el caso de los tres jóvenes secuestrados y desaparecidos en Xalapa asestado en la capital, la sede de los tres Poderes, la sede de la Universidad Veracruzana.
“Haiga sido como haiga sido”.
Caray, silencio de los diputados locales, entre ellos, la diputada de MORENA soñando con vender café de Veracruz en el planeta Marte.
Ahora, las tribus políticas guinda y marrón, dichosas y felices con el último libro de AMLO, el ex, “Pueblo” y que Nahle anda rifando.


