Una vez más, duelo de gigantes en el ring político de América Latina.
Donald Trump, de 80 años de edad, presidente de Estados Unidos, contra Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, presidente de Brasil.
Trump, soñando con reelegirse por tercera ocasión; Lula ya anunció que va por la cuarta candidatura presidencial.
El último estallido del cohete fue la cancelación de la visa de la embajadora de Brasil en Estados Unidos.
Todo, dice Lula, porque Brasil se tardó en validar al embajador de EU en Brasilia.
En el fondo, refiere Lula, “escalada deliberada de medias hostiles” en contra de su país, mejor escrito, de Lula.
Trump ya encarceló al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y tiene en la mira inmediata a Cuba con lo que resta del Fidelismo, el Fidelismo de Fidel Castro Ruz.
El duelo con el presidente de Colombia, el exguerrillero Gustavo Petro; ahora, y en el continente latino, sigue contra Lula, el gran trabajador y líder portuario que ascendió a la presidencia de la república y que, de paso, qué caray, se ha picado y va por la cuarta reelección.

