Ismael “El Mayo” Zambada fue condenado a cadena perpetua.
En el tribunal en Estados Unidos se confesó.
Leyó un texto. Dijo: “Soy narco. Soy culpable del crimen organizado. Soy culpable del tráfico de drogas. He hecho cosas malas. Acepto mi castigo. No estoy aquí para pedir compasión. A las próximas generaciones les digo elijan un camino distinto. En la violencia no hay honor ni futuro”.
Ahora, a los 76 años, “El Mayo” condenado a cadena perpetua.
Es decir, hasta morir encarcelado en Estados Unidos.
En México, con un ejército de sicarios a sus órdenes y corrompiendo políticos para traficar la droga al país vecino.
Incluso, gobernadores en funciones.
Su examigo, exsocio, exaliado, ex cómplice, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, también sentenciado a cadena perpetua en EU.
Creadores ambos del Cartel de Sinaloa.
El cártel que fue el más famoso en el mundo con sus más de doscientas naciones.
“El Mayo”, aquel declarando al reportero Julio Scherer García que si lo mataban ya había relevos en el cártel de Sinaloa.

