Después de que la doctora Bertha Burciaga Morán perdió la vida en un fuego cruzado entre policías y maleantes en Tihuatlán el 21 de abril… Y luego de montón de protestas de los familiares, amigos y compañeros del Seguro Social de la doctora… Dos policías están presos en Pacho Viejo, señalados como los autores y/o responsables de la muerte de la doctora.
Ahora, el juzgado listo para emitir la fecha del proceso penal.
Una más.
Y una más de los policías.
Cierto, la doctora murió que en el fuego cruzado de polis y malandros.
Y en la caseta de cobro.
En la fila.
Allí le sorprendió el tiroteo.
Y la muerte.
¡Vaya crédito y prestigio de parte de las corporaciones policiacas!
La fama pública: Ligados con malosos.
Policías al servicio de los jefes narcos en las plazas regionales.
Incluso, y como en el sexenio de Javier Duarte, secuestrados y desaparecidos ocho policías de Ursulo Galván.
Es más: en la barranca “La aurora” de Emiliano Zapata, el tiradero de cadáveres.
Entre ellos, un policía incómodo.
Los polis (con los agentes de Tránsito) el primer contacto de la autoridad con la población.
Los polis, gobernantes.
La gente, gobernados.
La confianza social, en el despeñadero.

