Ni el Mundial de Fútbol…
Ni el aval de la Corte Suprema de Estados Unidos a Donald Trump para endurecerse con la feroz persecución a migrantes…
Ni el escándalo sexual con los documentos eróticos de Jeffrey Epstein, el pederasta más famoso del planeta…
Ni el fiasco de Trump en Irán…
Ni las caderas de Shakira…
Han causado, están causando, más expectación en EU como la boda de la famosa intérprete Taylor Swift con el héroe deportivo, Travis Kelce, el 3 de julio en Nueva York.
Tres días de pachanga en el Madison Square Garden.
Incluso, alquilado exprofeso para la boda de la chica maravilla.
La Elvis Presley y la Bob Dylan del siglo XXI.
La Beatle del país vecino.
Que Shakira ni que nada.
La boda trae de cabeza a la mitad de la población norteamericana y a la otra mitad.
El 2 de julio, fiesta íntima en el estadio con cien invitados; el 3 de julio, mil invitados.
Incluso, todo listo para cerrar las calles y avenidas paralelas al estadio.
Policías vigilantes, hoteles alquilados.
Ojalá vida eterna, pues.
Más con la historia de vida de las mujeres y hombres famosos contrayendo nupcias y luego, otra mujer, otro hombre, desbarrancando las ilusiones y las esperanzas.
Cleopatra, por ejemplo, tres maridos.
Elizabeth Taylor, nueve maridos según la fama pública.
La vida es así “y qué le vamos a hacer”.
Mientras, claro, permanece el sueño…

