En Guanajuato, gran libertad para abortar.
Basta y sobra una llamada telefónica y en automático asesoría generalizada, incluso, en las redes sociales información de primera y en WhatsApp.
Vaya, hay Colectivos ofreciendo apoyo para el aborto, es más, hasta acompañando a las jóvenes y si son de limitados recursos económicos hasta las medicinas les compran.
La ley en Guanajuato lo establece: abortar en ningún momento es delito ni amerita sanciones ni penas penales, menos, mucho menos, cárcel.
Uno de los Colectivos generosos y solidarios con muchachas en apuros se llama Irapuato Feminista.
Gran reportaje en el periódico Milenio con el reportero Eleazar Bandala.
Mientras, en Veracruz, por ejemplo, el aborto fue legalizado por el Congreso local en el sexenio del góber precioso, Rey de la Salsa y el Danzón, Cuitláhuac García Jiménez.
Pero… al mismo tiempo, jamás Cuitláhuac ordenó ni autorizó ni aprobó la despenalización del aborto, por eso nunca ordenó a la secretaría de Salud llevar a cabo los legrados en las Clínicas de Salud.
Más, mucho más, en las regiones indígenas, campesinas y obreras.

