La FIFA castiga a México: por grito homofóbico veta parte del estadio para el juego contra Ghana

La Comisión Disciplinaria sanciona a la Federación Mexicana de Fútbol por los gritos de los aficionados realizados en amistosos de 2025
Estadio Cuauhtémoc, en Puebla/Angélica Escobar

Diego Mancera/El País.- La cruzada de la FIFA contra el grito de “puto” se ha reactivado e intensificado. La máxima institución del fútbol global ha encontrado una nueva forma para castigar a la afición y a la Federación Mexicana por un cántico peyorativo. Se trata de inhabilitar una zona del estadio, así que todos los asientos de ahí no se ponen a la venta y en su lugar hay una gigantesca manta con la leyenda “Ola sí, grito no”. El primer castigo ocurre este viernes en el Cuauhtémoc de Puebla, donde México jugará contra Ghana en un amistoso.

El castigo, interpuesto por la Comisión Disciplinaria de la FIFA, cayó tras escucharse en reiteradas ocasiones el grito homófobo en los amistosos contra Ecuador y Paraguay, ambos disputados en Estados Unidos. “La Federación Mexicana de Fútbol reitera su compromiso con la erradicación de cualquier conducta discriminatoria en los estadios y hace un llamado a la afición para alentar con pasión y respeto, contribuyendo a que el fútbol siga siendo un espacio familiar e incluyente para todos”, se lee en un comunicado difundido por la FMF horas antes del partido amistoso en Puebla.

Un día antes, la propia Federación había anunciado su nueva campaña contra este cántico que le ha traído consigo millones de dólares en multas desde 2014 en el Mundial de Brasil cuando los aficionados mexicanos intentaban desestabilizar al portero rival con el grito. El proyecto “tiene el objetivo de sensibilizar a la afición sobre la importancia de apoyar a la selección nacional de México con la ola y no con gritos discriminatorios que sanciona la FIFA, para canalizar la pasión y que las tribunas se conviertan en el auténtico jugador número 12″.

Desde los despachos de la FMF buscan que los mensajes de exjugadores del Mundial de 1986 ayuden a sensibilizar a los aficionados mexicanos con respecto a actitudes homófobas y discriminatorias. Buscan sustituir esos gritos e insultos con la ola, ese movimiento natural de las tribunas mexicanas que se hicieron famosas hace 40 años. El problema, sin embargo, es que los aficionados tricolores han usado este grito como forma de reprimenda cuando el equipo va perdiendo, como ocurrió en 2022, 2023, 2024 y 2025. Ya atrás quedaron solo los abucheos.

Las sanciones contra México han partido de multas millonarias durante partidos de eliminatorias, amistosos, en el Estadio Azteca o en otros recintos en Estados Unidos. Donde se escuche el grito, la FIFA activa sus alertas. En 2021, poco después de la pandemia, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) impulsó un protocolo en el que si se escuchaba “puto” en un estadio el partido podía suspenderse hasta tres veces antes de que el árbitro decidiese suspenderlo. Nunca hubo necesidad, pero sí bastantes encuentros interrumpidos. Durante las eliminatorias de 2018 hubo la amenaza de las autoridades mundiales del balón con quitarle puntos a la selección mexicana, aunque eso no se concretó y tampoco el Estadio Azteca fue vetado.

La afición mexicana, al menos el sector que sigue gritando de esta forma, defiende que gritar “puto” es parte del folclore mexicano, aunque diversas organizaciones han asegurado que otro fútbol es posible, sin caer en actos discriminatorios.

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