Probado y comprobado: la vida es una pachanga.
Gran pachangón.
Y de cara al Golfo de México, “en el mar… la vida es más sabrosa”.
Por ejemplo.
El diputado federal del Movimiento Ciudadano, Sergio Gil, se fue al mar y levantó una cubeta con chapopote y se la llevó al Congreso de la Unión que para protestar; hasta la exhibió en el podio legislativo.
La góber preciosa acusó al Movimiento Ciudadano de acelerar a la población en Poza Rica y en su contra.
En Atoyac (quizá, quizá, quizá, por secuelas del chapopote) murieron pelícanos. Desplomados en la comunidad La Esperanza y en ranchos. Sin contar la muerte de tortuguitas y delfines. Y que puro invento proclama la autoridad.
La Universidad Veracruzana levantó la mano para vigilar el derrame de petróleo y que según la autoridad estatal, permanece controlado, ajá.
En las Cumbres de Maltrata, y por la neblina, caray, choque de diez vehículos. Y, de ñapa, un hombre asesinado por resistirse a un asalto. Los malandros, dueños de las Cumbres.
En Minatitlán, dos hombres se encerraron en un motel para amarse y la pasión fue tan intensa y loca que uno perdió la vida; el otro, huyó, sin avisar.
Un exfuncionario de Tierra Blanca, Alejandro N., detenido en Oaxaca por secuestrar migrantes para la extorsión.
En la ciudad jarocha, un hombre de 25 años llevó un ramo de flores a su pareja… pero para intentar violarla. La secuestró y ella pudo desatarse y corrió y corrió y corrió.
El INE, Instituto Nacional Electoral, descubrió miles de afiliaciones a MORENA, chafas todas. Un aproximado, por ahora, de 160 (ciento sesenta) mil. Igual, igualito como en la dictadura priista. Y eso que en MORENA “no son iguales”, ajá.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un nuevo Sistema (que) Universal de Salud que reemplazará los carnet del IMSS y del ISSSTE. “Poco a poquito”.
Luego de comer tortillas en el viaje esotérico alrededor de la luna, los astronautas de Artemis II regresan a Estados Unidos.
Las anteriores once razones para la dicha y felicidad del lector (a).
Y, claro, para el pitorreo y pasar un buen ratito.
La vida, una pachanga




