El director del FBI, Kash Patel, compareció en el Congreso de Estados Unidos.
Días antes, el medio digital “The Atlantic” publicó reportaje exhibiendo “su consumo excesivo de alcohol”.
Incluso, viajando con botellas de bourbon.
Incluso, con botellas de bourbon con su nombre en la etiqueta.
Y en el Congreso fue categórico: “No me dejaré manchar”.
Es más, se lanzó contra unos legisladores federales por las críticas a su (presunto) alcoholismo.
Y el director del FBI rafagueó a los legisladores sin piedad.
De paso, reveló la denuncia penal contra el medio digital, igual, igualito como la filosofía informativa del presidente Donald Trump.
La demanda contra el medio por daños y perjuicios.
Y exigiendo el pago de 250 (doscientos cincuenta) millones de dólares.
“No soy bebedor” insistió.
Con todo y la versión de que unos compañeros del FBI lo han despertado cuando anda en tales cositas y hechos.
La indignación del director cuando en el pasillo político circula la versión de que Donald Trump lo tiene en la mira para el despido.
Amplio reportaje en “El País”.

