Otra gobernadora, y del PAN, en la mira de MORENA y los Morenos encumbrados en el poder sexenal, Teresa Jiménez, gobernadora de Aguascalientes, involucrada en una contratación fraudulenta cuando era alcaldesa en la capital.
En el tráfico de influencias, la empresa Next Energy (filial de Estados Unidos), especializada en el suministro de energía y cuando Teresa Jiménez era presidenta municipal, la contratación fraudulenta.
Incluso, la versión de que el Ayuntamiento anticipó a Nex Energy el pago de más de seis mil millones de pesos, pero… cuando ningún servicio público había prestado.
Por lo pronto, involucrados cinco políticos de aquel gobierno edilicio, y de paso, la estrategia guinda y marrón para, y por ahora, dejar en suspenso a la góber panista.
Todo, porque los Morenos ya tienen en la cárcel a exgobernador panista de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, acusado de huachicolero y “bajo las cuerdas y con la víbora chillando”, a la gobernadora de Chihuahua, la panista Maru Campos, acusada de traición a la patria por servir a la CIA.
Morena, encumbrada en la presidencia de la república, en las Cámaras de Diputados y Senadores, en la mayoría de gubernaturas, en la mayoría de presidencias municipales del país y en la mayoría de diputaciones locales en la nación… va con todo y contra todos.
Más cuando par de exgobernadores de MORENA también fueron involucrados con la delincuencia organizada.
El último, el exgóber precioso de Sinaloa, incluso, acusado con nueve políticos más por Estados Unidos, y el primero, el exgóber precioso de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, por nombrar a un narco político como secretario de Seguridad Pública.
En América Latina, el gran descrédito de los políticos mexicanos.

