Hoy, en el Congreso de Veracruz, el dictamen final en sesión extraordinaria sobre el desafuero de los presidentes municipales de Ixhuatlán del Sureste y Úrsulo Galván.
Raúl González, de Ixhuatlán, acusado del secuestro, desaparición, y asesinato de la reportera de Nanchital, Roxana Berenice Guzmán Ramírez, y Bertín Bravo, de Úrsulo Galván, acusado de la desaparición forzada de un empresario.
Entonces, Movimiento Ciudadano levantó el índice flamígero y acuñó la siguiente frase bíblica: “En el Congreso hay persecución política y ofensiva política” contra la oposición.
En contraparte, los diputados locales de MORENA contestaron del siguiente modo: en el proceso de desafuero “hay legalidad”.
Y, bueno, como los legisladores de MORENA son mayoría el desenlace está previsto: Va y va en medio del operativo político del partido MORENA de jalarse a la mayoría de los alcaldes opositores.
Casi casi como reproduciendo el lema bíblico del PRI durante los más de setenta años en el poder público: Ganar “de todas todas”.
Un partido apabullante.
El lema de la exfiscal de Veracruz con el góber Cuitláhuac García: “Aquí mando yo”.

