En Los Ángeles, la mayoría de la población es hispana.
De 370 mil niños en las escuelas primarias y secundarias, el 70 por cientos son hispanos.
Entonces, la migra integrada en el ICE, Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, creyendo que Los Ángeles significa el paraíso terrenal para cazar migrantes.
Pero más, mucho más, cazar niños hijos de migrantes.
Los padres de los niños, por ejemplo, con miedo a salir a la calle temerosos de una detención.
Entonces, en Los Ángeles, patrullajes comunitarios.
En el operativo participando maestros de escuelas primaria, personal administrativo de las escuelas primarias, activistas y miembros de la comunidad.
Y si la migra anda a la caza de migrantes, el patrullaje comunitario a la caza de la migra.
El objetivo concreto y específico: evitar la detención de niños.
El único lema, el siguiente: “No pueden quitarnos a ningún niño”.
Los profesores, personal de escuela y los activistas, haciendo más, mucho más, y con hechos, que los gobiernos de América Latina con migrantes en Estados Unidos todos los días, día tras día, cada semana.
La gran solidaridad ciudadana.
