El presidente municipal de Ixhuatlán del Sureste, militante del Movimiento Ciudadano creado por el exgobernador de Veracruz, Dante Alfonso Delgado Rannauro… Tiempo cuando los alcaldes opositores a MORENA están en la mira para seducirse y arroparse en el partido guinda y marrón…
Raúl González Martínez… en la mira de la Fiscalía General, acusado de la autoría intelectual del secuestro, desaparición y asesinato de la periodista de Nanchital; por cierto, llamada como “La señora de Nanchital” desde la cúpula del poder público.
Pero… el alcalde es concreto y específico: “Probaré mi inocencia”.
Además, el avisito parroquial en tiempo y forma: “Probaré mi inocencia”.
Días y noches duros y rudos.
Un alcalde frente a frente, cara a cara, con la Fiscalía General, con su jefa, la góber, y con el partido MORENA.
El desenlace… de película.
¿Ganará la Fiscalía General y el Poder Legislativo desaforará a Raúl González?
¿Ganará Raúl González y evidenciará a la Fiscalía y a sus jefes anexos y conexos?
¿El líder del Congreso, el jesuita y zapatista, cumplirá “al pie de la orden” las órdenes superiores?
Tiempo, además, cuando otro edil, el de Úrsulo Galván, acusado de desaparición forzada de dos personas, un empresario y su escolta.
En todo caso, lo repetía Fernando Gutiérrez Barrios, el exgobernador y ex secretario de Gobernación: “Nada fuera de la ley, nada por encima de la ley”.
Lo decía su antecesor, Fernando López Arias: “Contra Veracruz… nunca tendremos razón”.
La moneda sigue dando vueltas estrepitosas en el palenque político.
Más, mucho más, porque resulta insólito que un alcalde, un político, ordenara el crimen de una trabajadora de la información.
















