En Estados Unidos, una más del presidente Donald Trump.
Ahora, con los niños migrantes.
Desde el comienzo del segundo periodo en la Casa Blanca, ataques constantes, humillaciones, vejaciones.
Los niños, por ejemplo, separados de sus padres.
Los padres, encarcelados listos para deportarse.
Ahora, sin embargo, anunciando una lista de abogados federales para defender a los niños en los tribunales.
Que asesoramiento y orientación jurídica para decidir si los dejan en EU o los deportan a sus países de origen.
A cargo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos.
De hecho y derecho, y como dice una ONG, “la iglesia en manos de Lutero”.
Trump… contra los migrantes ilegales.
Primero, los padres en la mira.
Luego, los niños.
Pero, y por lo pronto, los niños, separados de sus padres y encarcelados.
Incluso, con amenazas a los familiares y patrocinadores, como las iglesias, por ejemplo, y los políticos demócratas.
El presidente que soñó con el Premio Nobel de la Paz.
En víspera de la elección legislativa y con un Partido Demócrata a la baja.

