En Netflix, el gran estreno de una miniserie filmada en Veracruz; Xalapa, Coatepec, Teocelo y Xico, Pueblos Mágicos, fueron los escenarios.
La historia central de dos niños: uno, secuestrado; el otro, hijo de uno de los secuestradores, basada en una novela homónima de Niccolo Ammaniti y adaptada al cine por Gabriela Salvatores.
Veracruz, digamos, en las grandes ligas del cine mundial.
“Veracruz, de moda”, pues, y como cacarea la góber.
La mitad de veracruzanos y la otra mitad esperando la película de Salma Hayek con la actriz Angelina Jolie, la ex de Brad Pitt.
Tan anunciada, ajá.
Claro, Netflix empezó a filmar “No tengo miedo” el año anterior.
Pero, bueno, como decía el viejito del anuncio, “si las cosas fueran fáciles cualquiera las haría”.
Ahora, Veracruz, con Nahle, como en el sexenio anterior con Cuitláhuac García Jiménez y uno de sus cinco hermanos, el cineasta, quien, por cierto, nada se ha conocido ni sabido ni leído en la prensa internacional.
El tema de “No tengo miedo” girando alrededor del gran pendiente en Veracruz: la seguridad en la vida y en los bienes.
Pero más en la vida pues los bienes van y vienen… si regresan.. El secuestro, la desaparición, las extorsiones, los crímenes y las fosas clandestinas.
En el filme “No tengo miedo”, el niño secuestrado es rescatado y el pueblo persigue a los malandros.
Digamos, un destello, un relámpago… de esperanza social.

