La UNESCO conmemoró ayer el Día Mundial de la Libertad de Prensa.
280 (doscientos ochenta) periodistas asesinados en la Granja de Gaza por la guerra de Israel y Estados Unidos.
Una fotógrafa, mexicana, secuestrada por el ejército israelí en aguas internacionales.
En Veracruz, impunes el asesinato de la reportera Avisack Douglas Coronado, el 21 de mayo, 2025, en Rodríguez Clara.
Impune el asesinato del reportero Carlos Leonardo Ramírez, el 8 de enero, 2026, en Poza Rica.
Ninguna noticia del secuestro y desaparición del periodista Miguel Ángel Amaya, el 13 de abril, 2025, en Pánuco.
Pánuco, el municipio llamado ahora Pánico.
Diez trabajadores de la información asesinados en el sexenio de Cuitláhuac García, en la impunidad.
Cinco reporteros y camarógrafos ejecutados en el bienio de Miguel Ángel Yunes Linares, impunes.
Diecinueve trabajadores de la información asesinados, más tres desaparecidos, en el sexenio de Javier Duarte, impunes.
¡Vaya Día Mundial de la Libertad de Expresión!
Cada político, cada gobernador, dejando su huella fatídica entre reporteros, fotógrafos, camarógrafos y editores.
En todos los casos, asesinados trabajadores de la información.
La gran farsa.
Farsa mundial.
Caray, en Estados Unidos, el miedo y “el miedo al miedo” y el temor y el pánico de los trabajadores de la información a publicar hechos irritantes para el presidente Donald Trump y ser llevados a juicio.
Incluso, a demandas penales millonarias por daño moral.
Además, “Día Mundial de la Libertad de Expresión”, con los sueldos miserables en los medios.
Insólito: En Veracruz (quizá como en el resto del país) percibiendo cuatro y cinco mil pesos mensuales.
Y de ñapa, sin las prestaciones económicas, médicas y sociales establecidas en la Ley Federal del Trabajo.
La vida… como es.
Dura y ruda.
En los medios.

