La simple estadística prende las luces sobre la nación más poblada del mundo y una de las más jodidas.
Pobreza.
Miseria.
Espantosa desigualdad económica y social.
Educativa y médica.
La India.
1400 (mil cuatrocientos) millones de habitantes.
En el periódico The New York Times publican reportaje sobre el censo en puerta y lo ilustran con una súper foto.
Una familia integrada por madre y padre y con seis hijos.
Todos, descalzos.
Un par de chanclitas por ahí tiradas en el patio.
En una casita ultra contra súper jodida.
Miradas anémicas y desnutridas.
Cuerpecitos de los niños flaquitos, flaquitos.
La mirada de todos ellos interrogando.
Simplemente, el grueso de la población.
Más allá, incluso, que la miseria en el continente africano.
Y ni se diga en América Latina.
En México, por ejemplo, seis de cada diez habitantes en la miseria y la pobreza.
Ahora, en la India, el gobierno organiza el último censo.
Costará 1,200 (mil doscientos) millones de dólares.
Lo aplicarán tres millones de burócratas.
Caminarán de puerta en puerta en 640 (seiscientos cuarenta) mil aldeas y comunidades.
Y en un total de 9700 (mil nueve setecientos) poblados.




