En Coatzacoalcos, el horror y el terror.
Una pareja más fue secuestrada.
En el cruce de unas calles.
La tarde de ayer martes hacia las 18 horas.
La pareja fue subida a un automóvil y se llevaron a la mujer y al hombre.
Una más.
En el Coatzacoalcos donde “las campanas sonaban” y repiqueteaban porque tenía muchos, muchos, muchos días y noches en tranquilidad.
Pero, bueno, ahí está la respuesta infalible al “Veracruz de moda”.
El Veracruz cacareado y soñado, ajá.
Veracruz, campeón nacional en feminicidios.
Y en el asesinato de políticos.
Incluso, ejecuciones de niños, jóvenes, ancianos y mujeres.
Y el 99 por ciento de la violencia… en la impunidad.
Digan lo que digan.
“Les guste o no les guste”.
Se irrite la autoridad en lugar de procurar justicia “pronta, rápida y expedita” que reza la Biblia penal.
Por ventura, en Xalapa, serenata a la góber preciosa por su cumpleaños.
En tanto, Veracruz sigue ensangrentándose.
Veracruz, oliendo a pólvora y sangre.
El Veracruz que seguimos viviendo.
Y “la cruda verdad”:
Nadie habla mal de Veracruz.
Simplemente, se registran y consignan los hechos duros y rudos.
Difíciles.
Frenéticos.
Violentos.
“Aquí nos tocó… Qué le vamos a hacer” (Carlos Fuentes Macías).
Todos, pues (la mayoría), a “continuar cargando la cruz”.

