El 16 de abril, dos taxistas de Tecolutla desaparecieron.
Uno, Julián Bernardo García.
El otro, Esteban de Jesús Luna.
Ayer, 20 de abril, sus cuerpos aparecieron sin vida en Misantla y par de jefes policiacos fueron detenidos.
Están bajo sospecha del asesinato.
El director de Seguridad Pública de Tecolutla.
Y el comandante de policía.
Plácido N.
Gerardo N.
Los jefes policiacos de Tecolutla.
Los encargados y responsables de “garantizar la seguridad en la vida y los bienes” de acuerdo con el llamado Estado de Derecho.
La historia inacabable y repetible de siempre.
Por ejemplo, en el sexenio de Javier Duarte, cinco muchachos (una mujer menor y cuatro hombres) originarios de Playa Vicente fueron detenidos por elementos policiacos en la carretera de La Tinaja a Tierra Blanca.
Y desaparecidos.
Después, el trascendido de que los policías entregaron a los chicos al jefe narco de la zona y nunca los devolvieron con vida.
Asesinados.
Famosa aquella historia:
Si un ciudadano mira venir en la banqueta de una calle a un policía…
Y en la banqueta de enfrente a un ladrón…
Mil veces preferible pasarse a la banqueta de enfrente…
Y exponerse al ladrón.
El ladrón roba y huye.
Y el policía roba, madrea, detiene y lo lleva a la comandancia acusando de ofender a la autoridad.
Así camina en Veracruz el nombre…
Y el prestigio…
Y la honra policiaca.
Los jefes policiacos de Tecolutla están detenidos.
Ta’gueno.
¿Y…?

