Punch es un mono, un monito de nueve meses de edad y le gustan las galletas.
Cuando nació en un zoológico de Japón su madre lo abandonó, le regalaron un orangután de peluche y todos los días jugaba con el peluche.
Incluso, dormía con el peluche abrazado con sus manos y entre sus piernas.
Comía galletitas, se hizo amigo de los otros monos.
Y de pronto, el trascendido en la prensa de su orfandad y un ejército de niños y jóvenes y hasta adultos, sus fans.
Incluso, los menores le escribían cartitas y hasta enviaban sus fotos.
Todos iban al zoológico para mirarlo y admirarlo.
Es más, su foto en las camisetas para niños y adultos, como pegatintas en las redes sociales.
Dibujos enviados por los niños.
Convertido en un éxito tecnológico, pero también mediático.
Reportaje en The New York Times.
