Hoy, diez días de un Veracruz estremecido.
Diez días sin ningún rastro del secuestro y desaparición de la periodista de Nanchital, Roxana Berenice Guzmán Ramírez.
2 de junio en su casa tumbando la puerta un trío de encapuchados se la llevaron.
La autoridad, vendiendo esperanzas.
Esperanzas demagógicas, baratas y populachareas.
En todo caso, el destino social de Veracruz.
Con Cuitláhuac García Jiménez, diez trabajadores de la información secuestrados, desaparecidos y asesinados.
Con Miguel Ángel Yunes Linares, cinco.
Con Javier Duarte de Ochoa, 19.
Más tres desaparecidos.
Con Fidel Herrera Beltrán, cinco reporteros ejecutados.
Con Miguel Alemán Velasco, uno.
Todos, en la impunidad.
Hoy, en la era Nahle, dos reporteros asesinados.
Mayo de 2025: Avisack Douglass Coronado, en Rodríguez Clara.
El 8 de enero de 2026: Carlos Castro, en Poza Rica.
Más dos desaparecidos.
El 13 de abril, 2025, en Pánuco, Miguel Ángel Amaya, director del periódico Pánuco Online.
Hasta la fecha.
Y el 2 de junio, Roxana Guzmán, en Nanchital, a las 6 de la mañana.
Un día más de angustia, incertidumbre, zozobra y desesperación para la familia y amigos de Roxana Guzmán.
Mientras, en Poza Rica fue asesinado el reportero Luis Ángel López Valdés (Notiver, 11 de junio) en las primeras horas de hoy jueves, fue interceptado por malandros en la avenida 20 de Noviembre, abrieron fuego en su contra y le dispararon a corta distancia; documentaba la violencia y la inseguridad en la comarca (Rodrigo Barranco).

